El miedo es una reacción fundamental, profundamente cableada, desarrollada a lo largo de la historia de la biología, para proteger a los organismos contra la amenaza percibida para su integridad o existencia. El miedo puede ser tan simple como el estremecimiento de una antena en un caracol que se toca, o tan complejo como la ansiedad existencial en un humano. Los psiquiatras sugieren que un factor importante en cómo experimentamos el miedo tiene que ver con el contexto. Cuando nuestro cerebro "pensante" da retroalimentación a nuestro cerebro "emocional" y nos percibimos a nosotros mismos como si estuviéramos en un espacio seguro, podemos cambiar rápidamente la forma en que experimentamos ese alto estado de excitación, pasando del miedo al placer o la emoción. Cuando entras a una casa embrujada durante la temporada de Halloween, por ejemplo, anticipando que un ghoul salta hacia ti y sabiendo que no es realmente una amenaza, puedes volver a etiquetar ráp...
Psicólogo y Psicoterapeuta