La psicoterapia Gestalt es un encuentro con uno mismo donde nos vamos
dando cuenta de la forma de relacionarnos con el entorno e ir trabajando las
habilidades para tener un mejor desenvolvimiento en el mismo.
Los bloqueos del desarrollo o los tres demonios son: los introyectos,
las experiencias obsoletas y los asuntos inconclusos.
Los introyectos son patrones externos que aprendemos en
casa, en la escuela, en la sociedad por parte de figuras significativas, nos
dictan lo que “es bueno o malo”. Un ejemplo de frases como “los hombres no
lloran”, “saluda, no seas grosera”, “respeta a tus mayores”, entre
otras… no les ponemos un filtro y se quedan arraigadas en nuestro criterio y lo
hacemos propio sin darnos cuenta, y cuando hay un cuestionamiento se puede
generar un sentimiento de culpa por dudar de la figura significativa.
No todos los introyectos son nocivos, en terapia se va descubriendo
las que se han interiorizado y que están dificultando el desarrollo.
La introyección es un mecanismo neurótico mediante el cual
incorporamos
dentro de nosotros mismos, patrones, actitudes, modos de actuar y
pensar
que no son verdaderamente nuestros. -Fritz Perls-
Las Experiencias obsoletas se manifiesta como un
comportamiento o acción que hacemos en el pasado que funcionó en ese momento y
en el presente se repite la acción ante la misma situación y ya
no funciona de la misma manera. por ejemplo: un niño que le dice a su mamá o
papá -"cuando sea grande voy a trabajar para que tu descanses"- el
chico crece y por más que él trabaje no logra sacar a los papás de trabajar y
por consecuencia se genera una frustración por no alcanzar el objetivo y
empieza a desarrollar sentimiento de culpa y autocastigo.
Para ir cerrando las experiencias obsoletas hay que reconocer que el
momento del suceso fue desagradable, aprender que cada situación es
única y diferente, buscar nuevas respuestas ante las situaciones del
presente, darse cuenta de la sensación corporal y que no se cuenta con los
mismos recursos en el pasado que ahora presente para afrontar la
situaciones similares y que poco a poco se vayan ajustando sus nuevas
capacidades, y por último, soltar las necesidades obsoletas y darse cuenta de
las necesidades reales del presente.
Los asuntos inconclusos son las situaciones o acciones
que aún siguen abiertas al no expresar los sentimientos y necesidades que se
vivieron en el momento que pasaron, por ejemplo; No haberle dicho
cuanto queríamos a la persona que ya no está en vida o ya no es
posible contactarla, no expresar la inconformidad cuando se vive alguna
injusticia, entre otras... hay una expresión en común de los
asuntos inconclusos: "me quede con ganas de..."
Expresar los sentimientos, emociones,
experiencias agradables y/o desagradables a través de una carta (es solo
para ti, al finalizar la puedes romper o quemar), imaginar que las o la persona
está enfrente de uno o si se puede localizar y hablar directo con la persona,
es válido. Lo importante es expresar lo que no se habló en su momento.
Estudiarse a uno mismo es el
primer paso para mejorar nuestras aptitudes para desarrollarnos en nuestro entorno
y como personas en búsqueda de la plenitud.

